Puedo generar un cambio en el futuro de las pymes

La tutora universitaria del programa Pyme Activa, Luz Álvarez, dice que apoyar a las pequeñas y medianas empresas antofagastinas fue una experiencia que enriqueció su formación,

 motivándola a seguir contribuyendo con el ecosistema emprendedor local.

El año 2019 Luz Álvarez estaba a punto de titularse de ingeniera civil ambiental, mientras desarrollaba un emprendimiento sobre valorización energética del agua. Quería ofrecer el servicio a empresas para salir de las energías convencionales, utilizando otro tipo de tecnología.

Poco tiempo después, Hugo Rocha, gestor de proyectos tecnológicos de la Universidad Católica del Norte (UCN), le habló de Pyme Activa. Luz se entusiasmó con la idea del proyecto y la posibilidad de conocer de cerca otros emprendimientos, así es que dijo “voy a intentar aprender más y que ellos también aprendan de mí, va a ser un aprendizaje mutuo”.

Al principio le asignaron el sector de gastronomía. Se encontró con pymes que estaban recién partiendo justo en medio de las restricciones sanitarias de la pandemia. Les costaba darse a conocer, pues sus condiciones habían cambiado “una pyme que estaba cerca de la universidad, donde los principales clientes eran los estudiantes, ahora tenía que reinventarse o buscar alternativas para hacer rendir sus negocios”, cuenta.

Así, ayudarlos a reconvertir o establecer sus emprendimientos, fue clave. Muchas de las pequeñas y medianas empresas buscaban plataformas de delivery que les permitieran un mayor contacto con sus clientes, otras requerían canales para vender sus productos, y algunas idearon alternativas, como una línea vegana para llegar a más clientes.

Ahora Luz apoya a pymes de las áreas de servicios, comercio y gastronomía, cuyas necesidades son muy diversas, pues van desde la contabilidad hasta el marketing digital o las ventas. Cuenta, por ejemplo, que una señora que ofrece almuerzos le contaba que antes escribía todo en papel “nos mostró una carpeta y dijo ¡tengo todo ordenado!. Así es que la ayudamos a digitalizarse y le entregamos una impresora. Todo fue bastante significativo”, afirma.

De esta enriquecedora experiencia Luz destaca el contacto humano que se generó con el acompañamiento y el programa en general “es una experiencia única, no es algo que vas a encontrar en la universidad, ayudar a las personas no es algo que se puede ver en otros lados. Puedo generar un pequeño cambio en el futuro”, concluye orgullosa