“La tecnología es importantísima, incide en la venta directamente”

Takeshi Sato, fundador de Cervecería Oasis, explica cómo pasaron de producir veinte a dos mil litros mensuales de su producto, mientras la digitalización apoyaba este acelerado

 crecimiento.

Cuando Takeshi Sato estaba saliendo de la universidad, luego de estudiar Ingeniería Civil Industrial en la UCN, sus planes estaban ligados a las posibilidades del hidrógeno, “estuve como tres años estudiando el tema e incluso fui finalista de Idea X, el programa de Banco Santander que ayuda a acelerar ideas innovadoras”, cuenta.

En paralelo, su hermano Matsúo había comenzado a hacer cerveza y, un día, lo invitó a ser parte del proceso, “me causó curiosidad porque veía muchas cosas. Un mes después probé la cerveza que hicimos y me puse a estudiar qué pasaba. Me fui interiorizando con el tema, me gustó la microbiología, la química, a pesar de que es un campo distinto al mío” explica.

Partieron con veinte litros mensuales, pues al principio producían lo necesario para abastecerse o regalar a sus amigos. Era un hobby. Luego, aumentaron la producción a ochenta litros y, como les empezaron a comprar, se pegaron el salto y en cinco meses estaban haciendo mil quinientos litros de cerveza mensual.

Así vino la pandemia y del árbol caído tuvieron que sacar madera “trabajamos el delivery. Era lógico, porque la gente prefería no ir al súper. Ya no era solo el amigo del amigo, ahora nos encontraban por Instagram”, dice Takeshi. Y como empezaron a crecer, necesitaban comprar fermentadores, por lo que postularon a Sercotec. Se ganaron un fondo y, al poco tiempo, se sumaron a Pyme Activa.

El apoyo de Pyme Activa

Takeshi dice que les empezaron a consultar qué necesitaban, “ofrecían marketing, organizar los datos, saber a quién cobrarle y a quién no, y entender cuánto estaba entrando y cuánto saliendo”. De esta forma accedieron a RPyme, un software que organiza esta información y que está conectado con el Servicio de Impuestos Internos, permitiendo generar facturas y otros documentos. También aprendieron a usar Canvas, herramienta que les ha resultado muy útil para la difusión.

Hoy, cuando tienen una capacidad de producción de dos mil litros mensuales, esperan seguir creciendo. Sin embargo, indica que les ha costado ya que, en su opinión, los antofagastinos son reticentes a probar cosas nuevas. Por eso, están en una etapa de “culturización”, informando a través de redes sociales sobre las ventajas de su producto artesanal, haciendo tours en su cervecería o explicando cómo crean su cerveza in situ en algunos pubs.

Y, por supuesto, siguen participando en Pyme Activa pues consideran que la digitalización es clave para las pequeñas y medianas empresas “en este rubro el servicio al cliente es fundamental y ahí la tecnología es importantísima, incide en la venta directamente”, concluye.