La digitalización, un regalo del cielo

Las jóvenes fundadoras de Mulán se sumaron a Pyme Activa después de fundar su tienda de estampados justo antes del estallido social y la pandemia. Hoy están felices de tener una web y automatizar sus procesos de compra y entrega.

Natalia Contreras y Ketty Berrios son mejores amigas desde muy chicas. El 2019 se les ocurrió empezar a vender cosas juntas, por lo que comenzaron a hacer las compras a través de AliExpress, “partimos con 150 mil pesos y nos enfocamos en que queríamos productos con sublimación, o sea, todo lo que es estampado en poleras, polerones, calcetines y otros”, cuentan.

Justo después vino la pandemia. Se les ocurrió postular al Capital Abeja de Sercotec para comprar una estampadora. Ya habían aprendido varias cosas sobre la técnica antes de sumar esta nueva herramienta a su negocio y tenían muy claras sus funciones. Ketty, ingeniera comercial, se dedicaba al diseño -cosa que siempre le gustó- mientras que Natalia, estudiante de derecho, se hacía cargo de la gestión de la empresa y, además, aportaba con mano de obra para el estampado.

Desde entonces formalizaron el emprendimiento y pasaron a llamarse Mulán. Compraron maquinarias, impresoras y computadoras y se tuvieron que enfrentar a las dificultades de la pandemia. “Fue difícil”, dicen, pero salieron adelante gracias a la venta en línea, la comunicación con sus clientes a través de Instagram, y las entregas a domicilio mediante una repartidora que contrataron especialmente para esta función, “teníamos como quince pedidos semanales, todas las tiendas grandes estaban cerradas, entonces empezamos a tener más demanda, entregábamos regalos a domicilio con una tarjetita, hacíamos packs y así triplicamos los clientes que teníamos”, indica Natalia.

El 2021 postularon al subsidio “Crece” de Sercotec y volvieron a ganar. En el mismo periodo, escucharon de Pyme Activa y se sumaron. Así, pudieron cumplir su sueño de tener una web “antes, en las épocas de celebración nos traspapelábamos con los pedidos por Instagram, teníamos que anotar todos los datos a mano, pero con la web nos ordenamos, ahí estaba todo, fue un alivio”, afirma Ketty. También consiguieron una RPyme, la maquinita para imprimir las boletas, y sus ventas siguieron aumentando.

Hoy, están organizándose para subir su nuevo catálogo a la web, pues con la nueva máquina que adquirieron tienen prendas de mucha mejor calidad en algodón, con un estampado textil menos acartonado que dura para siempre. Por otra parte, quieren automatizar el sistema porque tienen la esperanza de trabajar con más gente y ampliar su marca “en Antofagasta la gente nos reconoce pero queremos avanzar hacia la región y el país, y con una web es más fácil” explican, agregando que el envío también está automatizado.

Además, esperan seguir creciendo en las redes sociales, participar en mall, ferias y en las nuevas actividades que ofrece el programa Pyme Activa, “estamos inscritas en todas las capacitaciones que vienen y vamos a tener la oportunidad de ir presencial, lo que es mucho mejor”, señalan. Orgullosas de su historia, llaman a todos los emprendedores a creer en sus proyectos “es lo que los va a hacer felices todos los días”, dicen.